No soy dueño de nada

No soy dueño de nada,

mucho menos podría serlo de alguien,

no deberías temer cuando pruebo tu sexo,

no pienso darte hijos ni anillos ni promesas,

Toda la tierra que tengo la llevo en los zapatos,

mi casa es este cuerpo que parece un hombre,

no necesito más paredes y adentro tengo mucho espacio,

ese desierto negro que tanto te asusta.

No

No, no me he recuperado todavía.

El ataque de los que observan

Muchas veces me dijiste que no me imaginabas viviendo fuera de la ciudad de Monterrey, y en realidad han pasado tantos meses de no escribir ni una sola linea de reflexión porque tengo mucho miedo de sumergirme en esas crisis existenciales que he evitado con todas mis fuerzas, yo me quiero morir tranquilo, vivir, pasarla y morirme, nada más. 

Hace unos minutos me puse a ver videos adolescentes que grababa con ese celular sony ericson rojo que me duró más que la mayoría de la gente con quien he estado. 

Les prometí mi amor, pero los dos sabemos la verdad, me gusta la canción de Miranda que dice “no soy cobarde, ni valiente, yo solo siento diferente” en realidad me gusta toda la canción pero todos sentimos diferente, ¿no?

Tengo meses de no lees un solo libro y dedico demasiado tiempo al internet y ver series de anime acostado en mi cama, me corto el cabello solo como en el 2007, le he perdido interés a algunas cosas y me sigo protegiendo en el trabajo para no pensar en todas esas cosas que tú sabes cuales son. No estoy solo, pero miro a todos en cámara lenta, no se mueven o se mueven bien lento a todos me los imagino con la agilidad de los humanos de la película de wall-e y haciendo pendejadas, me dan asco. Yo me doy asco.

Me sale más barba que hace unos años y mi peso más, mi rostro ha cambiado. Me deshice de muchas cosas y no me he hecho de cosas nuevas, no soy más rico ni más pobre, ahora tengo plantas y peces. El librero sigue casi igual. Ahora uso reloj, trabajo en jeans y tenis todos los días.

Ya no ando solo por la ciudad como antes, ahora siempre estoy acompañado, me desespera a veces pero supongo que evita que me aviente de los puentes y me atraviese a los carros, ayudo a la gente y trato de ser el más estable porque pobrecitos ellos no saben nada, pero mejor no decirles. Tengo una dieta sana y fumo menos, a veces salgo a correr dijo mi siquiatra que me ayudaría a mantener el animo arriba ya no soy tan bohemio ni tan interesante, curiosamente ahora me rio más fácil ¿me estaré haciendo más tonto? no sé.

Escucho la misma música más veintitrés tracks que se han agregado al soundtrack de mi vida, pero no más solo veinte minutos al día me pongo los audífonos y disfruto la música como cuando aquellos años, el resto del día escucho noticias y teorías de conspiración de iluminatis y annunakis me hacen sentir bien. Ya no resisto los inviernos y prefiero el calor de los 40 grados de mi ciudad esta en la que me voy a morir aunque viaje al df y a Japón, regresaré a morirme aquí entre mis montañas.

No voy a disculparme por ausentarme tanto tiempo ni prometeré escribir por aquí, ni te voy a contar los propósitos del 2015 solo espero que tú como yo orquestemos el ataque de los que observan.