La gente

La gente no sabe ser feliz en silencio, sus gritos y risas no me dejan descansar, déjenme ser/estar (en silencio)

He vuelto (por ahora)

Hace un par de semanas sentí presión en el pecho y los síntomas de lo que parecía un infarto, obviamente a los super hombres como yo esas cosas no nos detienen, pero decidí en lugar de ignorarlo como suelo hacerlo en las ocasiones anteriores ir con el médico, me tomaron esos chequeos de hace un par de años y mi corazón parece aguantar por ahora. Me dijeron que debió ser alguna cosa emocional y que debería compartir más mis sentimientos.

La doctora me sentó en una silla y me dijo que le contara mis problemas, obviamente yo pedí pastillas pero me dijo que lo que me ayudara sería hablar de mis problemas y de lo que me había alterado esa mañana, me negué y salí ofendido yo no hablo de mis problemas con nadie sé que es un error pero esa es la manera que me funciona.

Por varios años este blog estuvo oculto y sin nada que contar, pero he regresado y en mi constante búsqueda de mi centro que jamás encontraré comenzaré a visitarlo de vez en cuando.

Y actualizar querida lectora todo lo que han pasado en el transcurso de estos años.

Inside

Aceptemos que la memoria no es frágil, que el transcurso de la vida no es breve y después de nosotros los años pasan lento, que podemos ver la relación entre los acontecimientos y los repasamos obsesivamente en nuestras cabezas, que hemos medido milimétricamente las consecuencias de nuestros actos, que la ficción es esta en la que estamos separados y que lo único real fueron aquellos años.

Recordemos todas las veces que hicimos el años hasta dejar de estar tristes, que vivo dentro de ti, que es mi lugar, el más tibio y cómodo que experimentado en la vida, que te tatuaste el dibujo que hiciste en la pared de aquel cuarto que sé que aun te sabes de memoria.

Sé que besas con los ojos abiertos porque si los cierras aparezco yo, que debemos abrazarnos una última vez para no morir tristes.

Verbo

Al principio fue la palabra,
esa energía que guía tu voz si hablas,
igual que un arma que se activa entre tus labios,
alejándote del lodo y de ese ahogo solitario.

Somos puzzles incompletos,
esqueletos vagando histéricos,
mientras nuestro silencio se expande y hiere,
así el afecto muere triste y famélico.

Viendo que nada cambia,
que la rabia duerme tras la traquea,
siempre anclada en ese miedo que provoca arcadas,
pensando tanto diciendo nada.

Sintiendo cada mirada aminada por la costumbre,
seca con la escasez por la sed de deseos que no se cumplen,
abre tu conciencia y mira en las paredes, dirán que puedes
ser tu mismo sin fijarte en otros seres.

Y ser viento entre desiertos de cemento,
sabiendo que quien te rodea ya no te moldea,
haciendo que todos crean cuando vean que luchas por lo que quieres,
tu dices, tú haces, tu creces, tu sientes porque eres: “Verbo”.

La prueba de que existes con un grito eterno…
La voz que nace y te hace atravesar el tiempo…
La esencia que te diferencia, y te hace brillar…
El arma… que une metas y recuerdos… Verbo.

Demasiado cielo para tan pocas alas,
demasiado tiempo a solas,
demasiadas balas para esquivarlas todas,
demasiada oscuridad para moverte.

Demasiada vida para echarla a suertes con la muerte,
por eso actúa y convierte en cierto lo imposible
te atan acontecimientos pero el tiempo es libre.

Capaz de aniquilar al lado oscuro que te oprime,
es enorme ser deforme que habita entre el caos y el orden,
te marchita tu interior y lo revuelven
entre marnitas de sigilos donde sentimientos hierven.

No más silencios si nos queman,
no mas ojos hacia el cielo que envenenan,
no más penas de aguas negras en tus penas
que ciegan cada mañana,

Tú hablas, tú buscas, tú amas, tú ganas porque tu te llamas: “Verbo”

Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo,
ese rayo que cayó y que retumbó en lo más profundo,
juntos tú y tu voz como una luz incandescentes,
juntos tú y tu voz cuando nadie te defiende.

Cuando el resto no comprende que eres especial,
y que no caes en la espiral superficial que arrastran otros,
cuál de aquellos rostros no echará a perder su vida,
girate y mira cuantos se ahogan y no respiran,

oscilan en precipicios de edificios ven,
que la inercia y vicio les dejó lejos del edén,
¿pero quién tiene la fórmula y desata
la tremula red de esa tarántula de la que nadie escapa?

Así que saca de una vez por todas tu pasión,
tu furia, pasa a la acción arrinconando a la penuria
y recuerda que cada emoción muere cuando se esconde,
tú luchas, tú vuelas, tú sabes, tú puedes

tu nombre es la prueba de que existes con un grito eterno,
la voz que nace y te hace atravesar el tiempo,
la esencia que te diferencia y te hace brillar,
el arma que une metas y recuerdos.

Tú tienes el más grande poder que nos fue dado,
la palabra, que libera afectos encadenados,
es el don de poder ser alguien lejos de un silencio enfermo,
o que te atrapa para hacer de ti su siervo.

Santiago

Hace mucho tiempo te escribí:

“Mira esta es la calle en donde por fin me amarás sin penas. Esa es la iglesia donde nos vamos a casar. Y allá está la casa en donde vamos a vivir; puedes ver el patio muy amplio y el techo con hierbas desde donde buscaremos ovnis. Ahí está el gatito callejero que vamos a adoptar. Y esos son los hijos que vamos a tener. Todo eso, pero todavía no, todavía no.”

Lo cierto es que esta noche sin motivo aparente regresé a tus escritos, la verdad lo hago periódicamente y leo cosas como Sofía o Edison, y muchas entradas que luego desaparece no estoy seguro cuantas se me habrán pasado, ya no sueño contigo por lo menos una vez por semana pero aun tengo un dolor físico cuando te recuerdo. Pasan los años lo meses, y sigo renovando este nombre dominio, con escritos sin mucho sentido, con mala ortografía, y gramática fatal. No he podido definir una razón para mantenerlo, parece una cosa tan adolescente. Yo no me voy poniendo viejo pero he aprendido mucho en los últimos años y si supieras cuanta energía gasto al día para no pensar en ti no me lo creerías. 

Sustituí el vicio de ti por el mantenerme ocupado desde que salgo de la cama hasta que el cuerpo no me da mas y debo dormir, la verdad aun no tengo un plan completo de lo que sigue y claro que te extraño no sé en que me volví porque al final solo soy un personaje que me cree para poder camuflarme  entre los humanos y no se den cuenta de lo que soy solo tú sabes quien soy y me dejaste.

Me aterroriza nunca poder dejar de regresar a ti o verte, tengo la fantasía recurrente de verte para tomar un café en bellas artes, fumar en las bancas de afuera, regresar por más café, darme cuenta que hueles igual y todavía te tapas con la mano la sonrisa, que sigues teniendo voz de niña y aun tienes las manos frágiles con las uñas mal pintadas. Que decidamos dejarlo todo, que quería dejar la ciudad, las cosas y la gente cuando lo único que tenía eras tú, que por ti dejaría el gato dormir afuera, rompería con un mazo a pecera, cerraría el negocio, volver a empezar. Que por ti dejaría el gato dormir afuera, mataría a los peces y rompería con un mazo a pecera.

Me gusta pensar que estás bien, que eres feliz que nadie te pone triste, que te hacen sentir bonita y te hacen reír, te presumen con sus amigos, te llevan a comer con sus abuelitas, que comes comida china en calzones en el piso pero te leo y me no entiendo que hacemos tan allá o tan acá ahora me da tanta rabia a veces mirarme desde fuera y darme cuenta que me convertí en el novio que querías. 

Tengo muchas ganas de escribir más y más, a veces te escribo y dejo morir eso en archivos olvidados en el blog tengo ganas de decir esto y no sé si esto ayuda o empeora las cosas, pero debes saber los únicos años que me sentía acompañado fue los que estuve contigo.